lunes, 23 de agosto de 2010

HOY NUESTRA SALIDA ES CON VISITA DE OTRA COMUNIDAD

Hoy nos hemos juntado seis bikers. Hemos conocido a un club de BTT con el que a partir de ahora saldremos a dar pedal, conocer nuevas rutas y disfrutar de la naturaleza y nuevas amistades. El club es el "BTT Esperaime" de Avilés. Nuestros nuevos amigos pertenecientes a este club son: Trisquel, Agalbanau y Pablo75 junto con ellos hemos conocido a Masca (Carlos), un excelente compañero de ruta y amigo zamaorano-burgalés con el que hemos quedado citados en la página web del "Club BTT Esperaime".
Son las 10,00 de la mañana y desde el punto de encuentro del Club en Los Canapés, partimos en dirección a La Luz, pasando por debajo de la variante de Avilés. Empezamos bien, ya nos enfrentamos por un sendero a una cuesta, de allí vamos camino de la ruta del agua por Xuncedo. Cuando estamos en ella, vemos como un  ciclista se encuentra parado mirando su  "flaca", digo su flaca porque pese a ser un camino rural, el que posteriormente sería nuestro compañero y guía de ruta, tiene una bicicleta de carretera o ciclo cross. Mi primer pensamiento fue, ¿que hace un tío por aquí con una bicicleta de este tipo?, pronto me despejaría las dudas al verlo pedalear, subir y bajar por empedrados como si de una auténtica mountain bike se tratara, y es que el ciclista con el que tropezamos es un miembro del "Club Gorfolí", auténticos y conocidos bikers de la zona. es más Verdes, que es como se llama nuestro compañero, enseguida nos demuestra su pleno conocimiento de la zona y nos enseña nuevos caminos, trialeras y riachuelos, en una zona que pese a ser habitual para nuestros paseos, tiene muchos senderos aún sin explorar por nosotros.
Todos disfrutamos como enanos de la experiencia de nuestro nuevo compañero de ruta, pero es Masca quien parece encontrarse en la gloria, pues su habitual comentario es "vaya naturaleza, que pasada, que paisaje", en Burgos donde suelo salir no se ve esto". avanzando por la ruta del agua y después de los Molinos, tomamos salida en La Laguna y a los pocos metros, concretamente en el KM 17 de la carretera AS-237, nos metemos por un camino entre casas, en la que nuestro jefe expedicionario nos advierte que esa bajada por la caleya debe ser rápida para aprovechar la inercia y subir sin apuros una pinda cuesta que llega a continuación. Llegamos tras sendear, a una desviación que nos lleva camino de Pillarno, donde una vez giramos a la izquierda pasado el campo de futbol, atravesamos su estrecha calle y a la altura de un bar giramos en cuesta hacia la izquierda camino de las Merujeras, Allí observamos un precioso puente de madera recién construido sobre un puente de nueve arcos de piedra, la vista es impresionante, pero para aquellos que padezcan de vértigo lo mejor es meter un piñón mediano y pedalear sin mirar nada más que al frente. Como decía ese torero, en dos palabras IM PRESIONANTE. Por supuesto no faltó la foto del grupo una vez cruzado el puente. Un poco más adelante se despide Verdes, que dice todavía cabalagará una hora y media antes de retirarse (menudo fenómeno). Ya por entonces sólo quedábamos cuatro jinetes, pues Agalbanau debió tornar hacia casa por avería mecánica siendo acompañado por Trisquel , comprometiéndonos en volver a hacerla con ellos en otra ocasión. CONTINUARÁ


Trisquel y agalbanau.


Masca disfruta cruzando el río.   El grupo en uno de los puentes que atravesamos.


Trisquel cabalga junto a Verdes y su flaca.

La avería que retiró de ruta a dos compañeros.
Instantanea de lo que fue quedando del grupo, tras atravesar el impresionante puente. Masca tras pasar el puente de madera de las Meruyeras.

Yo disfrutando tras haber bajado por una caleya empedrada y que resultó entretenida.


Los cuatro supervivientes de la ruta en Arnao.Junto a mi buen amigo y biker Masca.excelente vista que le encantó a Masca nuestro biker zamorano-burgalés.

domingo, 22 de agosto de 2010

HOY NOS ACOMPAÑAN DOS BUENOS AMIGOS MAS.

Hoy Teo me presenta a un buen amigo suyo, Peláez. Quedamos con él en el cruce de Llanoponte, pero antes de su llegada aparece otro amigo de él, Cesar. Puedo decir que tras esta salida que discurrió por sitios hasta ahora desconocidos para mi, que he aprendido varias cosas. La primera de ellas, que se trata de dos excelentes personas, dos excelentes deportistas a los que les estoy profundamente agradecido por sus enseñanzas, y porque me facilitaron a partir de este día mi disfrute de la bicicleta y la naturaleza. Me han enseñado, como cuando un compañero sale a rodar, no lo hace sólo, y en momentos en los que mis fuerzas flaqueaban por la dureza del recorrido, me aconsejaron y ayudaron permaneciendo al lado mío y tirando de mi, sacándome las escasas fuerzas que en momentos puntuales me quedaban, y sobre todo a valorar la amistad. Recuerdo palabras de Peláez, en las que me decía que no me preocupara, que ya llegaría el momento incluso de rodar más que él (lo dudo). Que nuestro compañero Cesar había empezado así con él y ahora tiraba a tope y ya se le hacía dificil cogerle.
Rodamos en dirección al otro lado de la ría de Avilés, fuimos por carretera hasta Zeluán, justo donde hace muchos años cuando era yo un niño, se encontraba la llamada playa de Avilés, y que los avilesinos se acercaban a ella en barcas desde el otro lado de la ría: La Playa de San Balandrán, hoy tristemente abandonada y castigada por la suciedad. Seguimos hacia adelante y nos desviamos para pasar cerca del nuevo colector interceptor de residuos de Avilés y Comarca, una especie de bola que esconde en su interior un impresionante pozo que pude ver cuando se construía, y en el que incluso llegué a divisar en el fondo a una  excavadora, que debido a la profundidad se veía pequeñísima. Continuamos ruta ya iniciando senderos, y  nos adentramos hacia la playa de Xagó cerca de Lloderos,  bordeando la costa con el mar de fondo llegamos a Molín del Puerto donde en momentos puntuales tuvimos que hacernos con las burras al hombro, y donde nos hicimos alguna foto. En Molín del Puerto, pude observar el estropicio que las lluvias y riadas realizaron  hace unos meses en Asturias. De allí  y por camino rural bordeando la costa y frente al islote la Berméa, realizamos una buena subida creo que se llamaba a La Parada, para desde allí ir camino de Verdicio, dónde el puente que cruzaba a la urbanización había seguido el mismo camino que la casa de Molín del Puerto. Debimos bordear la urbanización por carretera AS-238 y fuimos hasta Ferrero, justo en la recta  que enfila al Cabo Peñas. Vistas las escasas fuerzas que me quedaban, que él único bar que en la zona había (cosa rara en Asturias) no ofrecía ningún manjar alimenticio que llevar a la boca salvo una bolsa de Almendrás ya pasadillas,  y comenzando a sufrir una buena pájara, optamos por dar finalizada la ruta y volvemos para Avilés a donde llegamos tras realizar 45 km, quemar 3708 calorías, 154 pulsaciones de media, y un sufrimiento máximo de 191 pulsaciones por minuto.
 Disculpar mis acompañantes si yerro en el recuerdo de mi camino a casa, pero me encontraba a cola de pelotón con la cabeza gacha y a rueda de ustedes, sin la cual dificilmente hubiera llegado en tiempo y forma. Cuando os vea os preguntaré para poder actualizar esta ruta.
De esta salida además de aprender el valor de la amistad de mis compañeros, aprendí que además de líquido, es necesario llevar algo del que alimentarse. Desde entonces en mi mochila nunca faltan las barritas energéticas.
Antes de la llegada a Molín del Puerto.

Zona de bajada una vez subida la burra en porteo.

Apareciendo entre la madre naturaleza.

Estado en el que quedó Molín del Puerto tras las lluvias.

¡¡¡Que estropicio!!!


Lo que queda del puente y la playa de Verdicio.

REPETIMOS SALIDA AL DIA SIGUIENTE

Pues, hoy día 3 de agosto 2010. Volvemos sobre los pasos recorridos en el día de ayer, el motivo es que nos pareció una ruta muy bonita, sin dificultad excesiva y propicia para ir haciendo piernas que nos permitan afrontar otras salidas un poco más difíciles.
Esta vez pasamos junto a Villa, una parroquia de unos 190 vecinos que ocupa creo una superficie de 5.9 km2 y comprende poblaciones ya visitadas como La Laguna y otras por visitar como Zanzabornin o Piniella.
En busca de nuevas rutas y encontrándonos cerca de Villa, accedemos por una carretera que pronto se corta. Allí la sorpresa llega cuando a la puerta de una casa, me encuentro con mi profesor de spinning Javi, que sorprendido por mi presencia, me pregunta que hacía por allí, que me habia echado en falta el día anterior en la clase. Javi, estupendo chaval, desde el quicio de la puerta de la vivienda, habla con Teo sobre una pequeña cuesta que sale desde su casa y que deseamos explorar. Nos indica que es un camino que tiene "algo de piedra suelta" y que pica un poco, pero sólo un poco hacia arriba. Madre mía el día que lo vuelva a ver, pues creo está de vacaciones, ya te diré yo Javi lo que "pica un poco hacia arriba". Pica de tal manera, que es obligatorio meter todo, es decir plato pequeño, piñón grande, sentarse para que no patine la rueda trasera y paciencia, por no decir otra cosa. Al final de la cuesta y cuando se vuelve a normalizar, nos encontramos con una especie de depósito de agua, creo de Arcelor Mittal, donde mi compañero Teo, trabajador de la misma se hace una foto.
De allí y por lo que es un "camino" transitable simplemente por algún tractor pequeño, llegamos nuevamente a La Laguna, y desde allí a Pillarno, el Cuadro y camino de Piedras al cafetín. esta vez, a la salida del cafetín, en vez de girar hacia Arnao, seguimos camino de Sta. Mª del Mar, pero en la subida a Las Chavolas tomamos a la derecha camino del cementerio y por allí una senda que nos lleva a pies de la playa de Arnao, finalizando la bajada cerca del antiguo campo de futbol con la habitual foto. Desde allí, vamos bordeando la costa introduciéndonos en la misma por donde está la caseta de los socorristas y saliendo justo donde está la entrada de la Asturiana de Zinc, camino del tunel de Arnao y visita a la playa de Salinas que viste un estupendo día de sol. Tras la parada en Salinas a contemplar el Museo de Anclas, atravesamos Salinas, San Juan y tras realizar el paseo de la ría de Aviles, tomamos el paseo hasta Llaranes donde finalizamos.
Vistas de Avilés con la Riía al fondo desde las proximidades de Barrial en Xuncedo.


Ruta del agua, con el Gorfolí al fondo. Lugar que dias más tarde y tras una buena encerrona ascenderé.

Ruta de los Molinos.

Este es el porqué de mi preferencia por esta ruta de Los Molinos.



Caseta de Arcelor en Villa.

Un estupendo banco a la sombra para descansar y meditar.


El cafetín de Piedras Blancas.

Bordeando la costa en Arnao.


La parada en Salinas y el Museo de Anclas.

Aprovechando a surfear en las olas de Salinas.



COMIENZA EL DISFRUTE.- PRIMERA SALIDA

Es la mañana del día 2 de Agosto 2010 (lunes), cuando quedo con Teo para dar lo que entendía por una pequeña vuelta y que se prolongó entre risas y disfrute del paisaje, en un estupendo paseo por la naturaleza cercana a mi comarca y por espacio de 35 Km.
La salida de nuestra primera ruta, se produce desde la rotonda de la conocida sidrería Montera en La Luz y por la carretera que conduce hacia Molleda. Pronto empiezo a disfrutar de una zona, que pese a ir rodando unos 4 Km por carretera, me enseña la belleza natural del paisaje. Llegados a la zona de Xuncedo, giramos a la derecha en plena cuesta y nos adentramos por lo que es un camino rural. Pronto, los ladridos de los perros me hacen saber que no es una zona muy transitada por vehículos, y en la que se comienza a respirar pueblo y no ciudad. Tras coronar una pequeña cuestecilla, se asoma ante nosotros una estupenda vista de Avilés con su magnífica ría al fondo, allí paramos para contemplar el paisaje y hacernos alguna foto, parada que repetiríamos en la siguiente salida. Tomamos una bajada bastante empedrada, y es aquí donde comienza mi primer contacto con las zonas trialeras, que hacen trabajar a la suspensión de mi bicicleta y producen en mi un sentimiento de disfrute al intentar domar la "burra". Al acabar esta pequeña bajada, tomamos una senda que según me explica mi compañero, es la "Ruta del Agua". Camino rural que discurre pegado a un canal que trae el agua del río Narcea hasta Arcelor Mittal o antigua Ensidesa, y que abandonamos sin llegar a su final que pronto iremos explorando en sucesivas salidas. Enlazamos con lo que se conoce como "la ruta de los molinos", y que es una senda que discurre entre árboles que en días de sol ayudan a cobijarse y que dan un aire de respiro y presencia en plena naturaleza, vamos adentrándonos en ella atravesando pequeños riachuelos, que en esta ocasión vadearemos cogiendo unos puentes de madera, pero que apetecen atravesar y que seguro en otras salidas haré para un mayor disfrute. La ruta continuó alcanzando la carretera un poco más abajo de La Laguna C-237 tras pasar una zona de casas creo llamada Velasco, y tomando dirección por La Laguna hacia Pillarno, y de allí hacia la zona de Las Barcenas siguiendo dirección del río Raices acabar tomando el cafetín en Piedras Blancas en Casa Alicia. Tras ese descansín, nos dirigimos por Arnao a Salinas y desde esta localidad por San Juan de Nieva a Avilés, dónde tomamos la senda de la ría para acabar nuestra ruta entrando por la zona del antiguo Hospitalillo de Ensidesa y el barrio de LLaranes.
Buen tute para un principiante, pero sin agobios y disfrutando de cada pedalada, contemplando todo aquello que desde años me estaba perdiendo, con la sensación de estar disfrutando de la naturaleza y volviendo a la dura realidad de la ciudad.
Os dejo fotos del día.

Inicio de la "Ruta de los Molinos".

Cruzando uno de los riachuelos.

Nuestra llegada a Avilés, en el Puente de San Sebastián y el Niemeyer al fondo.

En la senda de la Ría de Avilés, en uno de esos pocos espacios degradados que el hombre intenta recuperar para el disfrute.